lunes, 13 de junio de 2011

Ojo, ojito, ojazo!

Tu auto es el rojo, no?

Queridísimo esposo:
Antes de tu regreso del viajecito que emprendiste, quisiera poner en tu conocimiento que tuve un pequeño accidente con la camioneta cuando regresaba del supermercado.
Afortunadamente no ha sido grave y no sufrí herida alguna, así que no te vayas a preocupar por mí.
Yo volvía del Wal-Mart y cuando doble desde la calle hacia el garage, accidentalmente oprimí el acelerador en vez del freno.  La puerta del garage se abrió automáticamente a tiempo, y la camioneta afortunadamente se detuvo cuando dio contra tu auto.
Yo realmente lo lamento, pero conozco tu bondadoso corazón y sé que vas a perdonarme. Vos sabés cuánto te quiero y te cuido, mi amorcito.
Estoy incluyendo una foto para que comprendas la situación.
Ya casi no puedo esperar para estrecharte en mis brazos de nuevo.
Tu amante esposa,
Cyberfelina

P.D.: Llamó tu novia.

El que avisa no es traidor
NOTA: Relato ficticio extraído de un e-mail antiquísimo, que me pareció una mezcla entre simpático y futurológico.

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