El tiempo pasa sin que nos percatemos.
Los kilómetros se van sumando sin que nos percatemos.
Pero cuando llega el momento de hacer la revisión de los 10.000 km del Kati, ahí el dinero se gasta con un evidente “percatamiento” de nuestra parte…
A sabiendas de que últimamente estoy como esas solteronas que sólo hablan de sus gatos, volveré a comentar acerca de mi auto. Al fin y al cabo, es lo único de valor que poseo (ÉL tiene un incalculable valor, pero no es de mi propiedad: no estamos casados).
Sí, tengo que llevar al Kati a su revisión y ando juntando moneda sobre moneda.
Y haciendo un paralelo parecido con ese viejo dicho:
* Los perros son como los dueños
Yo creo que los autos son como los dueños,
qué duda cabe: yo no era buena!


jajaja genial ese video!! Cómo me gustaría hacerles lo mismo a las palomas que pusieron un nido en el techo de mi edificio... aggghhh jiji, y que tal californiaaa?? Quiero un post sobre eso jiji. Besoooo
ResponderEliminarAhhhh California... tan alucinante que no sé qué contar! Bueno, lo vua pensar.
ResponderEliminarUn beso =)
Pienselo pienselo jeje, we want to know!! jiji
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